Tipos de tarima flotante: materiales, resistencia y precios

El confort y la calidez que otorga la madera en una vivienda o negocio no la ofrecen otro tipo de materiales. Si a esto le unimos una búsqueda en la resistencia y en el mantenimiento económico de un material en un suelo, son las principales razones por las que la instalación de tarimas flotantes se han convertido en una de las soluciones más demandadas en pavimentos interiores.

Entérate de todo lo necesario sobre la tarima flotante, desde los precios de cada tipo de tarima hasta la forma de clasificarlas según su resistencia.

Qué es la tarima flotante

Antes de proceder a la definición de la tarima flotante, conviene realizar la definición de los diferentes tipos de suelos que emplean la madera como parte de sus componentes.

El parquet es un suelo de madera, cuya capa superior tiene 2,5 cm. Puede ser macizo o multicapa y está adherido totalmente al suelo mediante un encolado.

El suelo laminado está formado por varias capas de distintos materiales, teniendo en su capa exterior una imitación a madera difícilmente comparable a simple vista. Para su instalación no es necesario el encolado, se realiza a través de un clic, y es por eso por lo que se le denomina con el término flotante.

La tarima flotante es la mezcla de los dos suelos anteriores. Es un pavimento compuesto por piezas de madera que se instalan mediante un clic, formando un pavimento continuo. La tarima flotante presenta las mejores ventajas de los suelos anteriormente descritos: mantiene la calidad del material al estar compuesto de madera, y su instalación es muy sencilla, con un simple clic se procede a su colocación.

Instalar tarima flotante en el hogar

Tipos de tarima flotante según el material

Pueden encontrarse en el mercado 3 tipos diferentes de tarimas flotantes.

– Tarima sintética o laminada

Las tarimas laminadas o sintéticas son paneles que están fabricados con materiales derivados de la madera, imitándola con gran realismo. Es el tipo de tarima flotante más económico del mercado y su característica principal es su alta resistencia al desgaste.

Los materiales sintéticos con las que están fabricadas presentan una alta resistencia frente a la humedad, los arañazos o los impactos. Su base está compuesta por una lama de fibra de alta densidad, una capa de melanina, que es la que imita el aspecto de la madera, y un recubrimiento formado por una película transparente encargada de dar protección al conjunto.

– Tarimas multicapa 

En este caso, la tarima flotante está formada por varias capas, donde las inferiores son a base de maderas de baja calidad (como el pino), mientras que su superficie está hecha con una madera noble.

Este tipo de tarimas consiguen acabados muy similares al parquet, mejorando incluso algunas de sus propiedades como la estabilidad dimensional. Esto se produce gracias a la disposición de vetas perpendiculares en capas sucesivas, disminuyendo de esta forma las posibles deformaciones debidas a efectos de temperatura o humedad. 

De esta manera, se consigue un efecto visual muy parecido al parquet, mejorando notablemente su comportamiento. Su mantenimiento, conservación y tratamiento se realiza a través del acuchillado (barnizado y lijado).

– Tarima maciza

Es el tipo de tarima más cara del mercado debido a que está realizada a base de madera noble. Su tratamiento es a base de acuchillado, al igual que la tarima multicapa.

Es el producto indicado para los amantes de la madera que prefieren la elegancia y el confort que ofrecen las maderas de alta calidad.

Precios de los diferentes tipos de tarima flotante

Tipos de tarima flotante según su resistencia

Para establecer las diferentes resistencias de una tarima se emplea la clasificación AC. Y se realiza mediante la prueba de Taber, que consiste en un test de abrasión medido por una máquina al realizar una serie de frotados con un rodillo al que se le pone una lija. Dependiendo de las vueltas necesarias para desgastar la capa superficial, se procede a establecer su clasificación.

Esta resistencia se mide en las tarimas laminadas y se clasifica según la norma EN 13329 de la siguiente forma:

  • AC1: más de 900 vueltas.
  • AC2: más de 1800 vueltas.
  • AC3: más de 2500 vueltas.
  • AC4: más de 4000 vueltas.
  • AC5: más de 6500 vueltas.
  • AC6: más de 8500 vueltas.

Junto a la clasificación AC, los fabricantes introducen 2 dígitos para establecer la dureza de las tarimas con fines comerciales. El primer dígito es para la clase y el segundo para la calidad. En función de esto, se establecen las siguientes recomendaciones de uso:

Residencial:

  • AC1 (21): estancias de tráfico bajo, como dormitorios.
  • AC2 (22): tráfico moderado con desgaste bajo como comedores.
  • AC3 (23/31): salones o pasillos.

Comercial:

  • AC4 (32): estancias con tráfico normal como cafeterías, oficinas, tiendas de moda, salones o espacios residenciales.
  • AC5 (33): áreas transitadas con tráfico pesado como tiendas, centros comerciales, salas de exposiciones, colegios y restaurantes.
  • AC6 (34): zonas con tráfico muy intenso como terminales de aeropuertos, supermercados o edificios gubernamentales.

Precios de los diferentes tipos de tarima

Como toda obra de construcción, para determinar lo que cuesta poner una tarima flotante, habrá que sumar los costes de adquisición de materiales y sumarle el coste de la mano de obra y los materiales auxiliares necesarios para su instalación.

El precio del material vendrá condicionado por el tipo de tarima a instalar y la resistencia del material. En líneas generales, pueden establecerse los siguientes precios por metro cuadrado:

  • Tarima sintética: entre 6 y 30 euros.
  • Tarima multicapa: entre 15 y 40 euros.
  • Tarima maciza: entre 35 y 60 euros.
  • AC3: entre 4 y 7 euros.
  • AC4: entre 10 y 20 euros.
  • AC5: entre 15 y 30 euros.

El precio de los rodapiés puede estimarse entre los 3 y los 15 euros el metro lineal.

Con respecto a la mano de obra, puede costar entre los 5 y los 15 euros el metro cuadrado.

Para personas que quieran hacer su propia instalación deberán de contar con un mínimo de herramientas. El coste de las más usadas para la colocación de una tarima son:

  • Kit de colocación de cuñas: desde 10 euros.
  • Capa antihumedad: desde 30 euros.
  • Cuñas de madera: desde 5 euros.
  • Perfiles de transición: desde 7 euros.
  • Base aislante: desde 15 euros.

Las tarimas flotantes se han convertido en tendencia en la colocación de pavimentos interiores. Y es que es normal, su facilidad de instalación, su gran resistencia y bajo mantenimiento, unido a un precio muy competitivo, hacen que sea una de las soluciones más demandadas en instalación en viviendas y edificios comerciales.

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