Suelos de cocina: qué materiales elegir para un buen resultado

La elección de los suelos de cocina es especialmente importante, porque este pavimento se va a ver sometido a un uso extremo y a manchas que difícilmente aparecerán en otras zonas de la casa.

Por ello deberías buscar la combinación perfecta entre una estética bonita, resistencia, calidad y facilidad de limpieza.

Vamos a analizar con más detalle los suelos de cocina modernos para ver cuál puede ser la mejor opción en tu caso si te estás planteando una reforma.

Suelos de cerámica para cocina

La cerámica y el gres son materiales usados para los pavimentos desde hace décadas, y si se siguen utilizando hoy en día es gracias a sus propiedades y su resistencia. Además, son una muy buena opción para la cocina.

Estamos ante suelos impermeables, así que en caso de que se derramen líquidos no hay que preocuparse porque el pavimento los pueda absorber. No son fáciles de rayar, por lo que pueden resistir el impacto de alguno de los enseres que utilizamos habitualmente en la cocina.

La limpieza se hace fácilmente con un poco de agua y cualquier producto jabonoso para la limpieza de suelos y, si lo que quieres es evitar el típico problema de las juntas negras, hoy en día puedes escoger baldosas de gran tamaño, que reducen el número de juntas.

Otra de sus ventajas es que son suelos muy estéticos, e incluso pueden llegar a imitar otros materiales como la piedra o la madera. De hecho, muchas cocinas con suelo de madera lo que tienen, en realidad, es un suelo cerámico en imitación madera.

Suelos de piedra natural para la cocina

Materiales como el granito, la pizarra o el mármol tienen a su favor que son extraordinariamente resistentes y muy estéticos. Un suelo de este tipo puede durarte décadas y décadas. Además, es un pavimento que si se pule vuelve a recuperar la belleza del primer día.

Los suelos de cocina de piedra le confieren a esta estancia un aspecto muy elegante, pero su precio es muy elevado.

Por lo que respecta a su cuidado, en el caso del granito y el mármol hay que tener un poco más de cuidado porque son materiales porosos que pueden absorber agua y manchas.

Cocinas con suelo de madera

La madera es un material natural que tiene la gran ventaja de crear inmediatamente una sensación de confort. Si pones suelos de madera en tu cocina, seguro que te apetece pasar mucho más tiempo en ella. 

Además, es un material que queda bien incluso en cocinas de pequeñas dimensiones y está disponible en muchos tonos diferentes.

Lo único malo que tiene es que la madera es porosa y puede absorber tanto la humedad como las manchas si no se cuida bien. Así que estamos ante un pavimento que requiere una atención constante si queremos que conserve toda su belleza. 

A pesar de los inconvenientes que puede tener, el resultado es precioso cuando lo instalamos en una cocina abierta o cocina americana y va a juego con el suelo del resto de la casa, porque contribuye a crear una sensación de amplitud.

Como hemos dicho antes, si te gusta el efecto que genera la madera, pero no tienes tiempo para estar cuidando un suelo de este material, el gres en imitación madera puede ser la mejor solución en tu caso. Combina la belleza y la estética de la madera con la facilidad de cuidado del suelo cerámico.

Suelos de vinilo para cocinas

Una muy buena opción cuando queremos hacer una reforma en seco. Los suelos de vinilo imitan otros materiales (baldosas hidráulicas, pizarra, madera, etc.) y se instalan sobre el pavimento actual

Puede adquirirse en rollo, en lamas y hasta en baldosas autoadhesivas. Las juntas que quedan entre las piezas son tan pequeñas que apenas resultan perceptibles, así que el efecto final de los suelos de vinilo para cocina es bastante bueno.

Suelo de microcemento para cocinas

El suelo de microcemento se ha convertido en toda una tendencia en la decoración de baños y cocinas, especialmente cuando lo que buscamos es un estilo un poco más industrial o moderno.

Se aplica directamente sobre el pavimento existente y carece de juntas, por lo que es muy limpio. Además, es antideslizante y muy resistente al agua si se aplica el tratamiento especial.

Hoy en día puedes disponer de este suelo en cualquier color, pero no olvides que también tiene algunos inconvenientes. El principal es que, si no lo cuidas correctamente, con el paso del tiempo se puede agrietar.

Tienes mucho entre lo que elegir cuando se trata de suelos de cocina, y ya has visto que todas las opciones tienen sus puntos fuertes y sus puntos débiles. Para acertar con tu elección, piensa bien en qué estética buscas para tú cocina, cómo de intensivo es el uso que le das y el tiempo del que dispones para cuidar del suelo.

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