Dónde poner los radiadores en el hogar

La decisión de dónde poner los radiadores es más importante de lo que parece, puesto que la ubicación de estos elementos influirá tanto en la estética de la casa como en su eficiencia energética.

Por eso conviene analizar muy bien cuáles son las necesidades de climatización que existen, qué tipo de radiadores se van a poner y el lugar exacto de ubicación de los mismos.

Recuerda que si se trata de una reforma menor, se puede cambiar un radiador de sitio sin necesidad de mover el resto.

Consejos a la hora de instalar los radiadores en tu hogar

Si tienes la oportunidad de elegir dónde colocar los radiadores toma nota de los siguientes consejos.

Acertar con la potencia

Cuando se trata de calentar la vivienda por radiadores lo primero que hay que hacer es escoger la potencia adecuada.

Esta dependerá tanto de la orientación de la vivienda como de su ubicación y de sus condiciones de aislamiento. Como es lógico, cuanto más fría es una casa más potencia debe tener el sistema de climatización.

Por otro lado, al instalar calefacción también se puede valorar si se cambia o no el sistema de alimentación energética de los radiadores.

Por ejemplo, pasar de una caldera de gasóleo a una de gas natural, una caldera de biomasa o una de aerotermia.

Escoger el material adecuado

Los radiadores de acero producen un 80 % del calor a través de radiación y el 20 % restante por convección. Son muy resistentes tanto frente a los golpes como frente a la corrosión y tienen una vida útil muy larga si se cuidan bien. Son muy fáciles de montar debido a que su tamaño es más compacto que otros modelos y no pesan demasiado.

En los radiadores de aluminio el 80 % de la emisión de calor procede de convección y el 20 % de radiación. Se calientan muy rápido y están disponibles en una gran cantidad de formas y diseños.

Los radiadores de acero fundido son, con diferencia, los más resistentes de todos, pero son pesados y difíciles de instalar, por lo que están siendo sustituidos por modelos de acero o aluminio. Eso sí, consiguen darle a la casa un toque muy vintage.

Por último están los radiadores eléctricos, que emiten calor radiante directo al ambiente y no requieren ningún tipo de instalación, basta con conectarlos a la red eléctrica. Se suele recurrir a ellos en zonas de clima templado donde la calefacción no es una necesidad habitual.

Dónde colocar los radiadores en el hogar

Dónde colocar tus radiadores

La colocación de radiadores influye mucho en el confort que vamos a sentir en casa. Lo ideal es colocarlos justo debajo de la ventana, porque así el aire caliente asciende y se mezcla con el frío que entra por la ventana, lo cual permite una distribución homogénea del calor por toda la estancia.

Un lugar en el que nunca debes instalar un radiador es justo detrás de una puerta. En este caso la mayor parte del calor generado por el mismo se va a escapar de la estancia.

Además, la puerta suele estar alejada de la zona de la habitación que más se usa. En consecuencia, la habitación permanecerá prácticamente igual de fría que cuando la calefacción estaba apagada.

Si en tu casa hay radiadores instalados detrás de las puertas, puede ser una buena opción que te plantees cambiar su ubicación. No te costará mucho en términos de tiempo y dinero y en cuanto los muevas notarás como mejora el confort en las estancia.

Esto, a la larga, te llevará a ahorrar en calefacción, porque no tendrás que subir tanto la temperatura para notar una temperatura confortable.

Otro lugar en el que no se debe instalar un radiador es en un hueco. Aquí corremos el riesgo de que el calor se quede concentrado en ese hueco y no se expanda por el resto de la estancia.

Si tienes este problema, lo que puedes hacer es colocar una lámina reflectante del calor (reflectores) detrás del dispositivo. Esto facilita que el calor salga de ese hueco y se extienda por el resto de la estancia.

La instalación de calefacción y radiadores es un tema al que conviene dedicar tiempo para que los resultados sean los mejores posibles. No obstante, recuerda que el confort en tu hogar no solo depende de dónde estén los radiadores, sino de cómo los utilices.

Procura no cubrirlos o taparlos con nada. Si están debajo de la ventana, corre las cortinas cuando los vayas a encender. Además, olvídate de la vieja costumbre de secar ropa en el radiador.

Dónde poner un radiador

Ya has visto que elegir dónde poner los radiadores no es tan complicado.

En la medida de la posible, ponlos justo debajo de la ventana o lo más cerca posible de esta y notarás que las estancias tienen una temperatura mucho más agradable.

Por otro lado, no te olvides de hacer un correcto mantenimiento de todo el sistema de calefacción, así su vida útil será mucho más larga y te ahorrarás pasar por una avería en lo más crudo del invierno.

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