Cómo dar luz a una casa oscura: trucos y consejos para tu reforma

La iluminación natural tiene mucha más importancia de la que cabría pensar en un primer momento. Si pasamos mucho tiempo en un espacio que carece de ella, al final acabamos sintiéndonos tristes y apáticos. Por suerte, esto tiene remedio, y vamos a explicarte cómo dar luz a una casa oscura.

Presta atención a estos consejos para casas con poca luz natural porque puedes aplicarlos si ya estás pensando en tu próxima reforma. Te aseguramos que vas a notar el cambio para bien.

Amplía las ventanas o cámbialas de ubicación

Si entra poca luz en casa, la solución perfecta es hacer más grandes los elementos por los que entra la iluminación. En este caso tienes dos posibilidades. O bien amplías las ventanas y las haces más grandes, o directamente cambias las ventanas de ubicación dentro de la estancia y las pones en otros lugares en los que incide más la luz.

Desafortunadamente, esto solo es posible si tu hogar es una vivienda independiente que no forme parte de ninguna comunidad de vecinos y no deba respetar una determinada estética. En el resto de casos, no vas a conseguir que te dejen hacer un cambio que es tan detectable a simple vista, porque rompería la estética de la urbanización.

Amplía las ventanas o cámbialas de ubicación

Crea falsas ventanas

Cuando se trata de cómo dar luz a una casa podemos jugar con los elementos de decoración y conseguir así un efecto único. Lo que te proponemos en este caso es que pongas en tus habitaciones (por ejemplo, en ese cuarto de baño que no tiene luz natural), una falsa ventana.

Es algo muy sencillo de realizar durante una reforma. Se trata de empotrar un marco en la pared escogida y rodearlo con una tira LED. Dentro del marco puedes poner un vinilo que imite a la perfección un escenario exterior.

No es luz natural, pero se le parece bastante y consigue un efecto decorativo único a la vez que logra que la estancia esté más iluminada.

Recurre a los colores claros

Uno de los trucos para iluminar una casa oscura más clásicos es sacarle partido a la poca luz natural que la vivienda recibe. Para ello debes elegir para las paredes colores que sean lo más claros posible.

De hecho, el blanco es la mejor elección. Consigue que la estancia se vea más amplia y que la luz se distribuya de forma homogénea por toda la habitación. 

Para los muebles escoge también colores claros como el blanco y combínalos con cristal o metacrilato, porque las superficies transparentes ayudan a que la luz se expanda por la estancia.

Recurre a los colores claros

Instala espejos

Los espejos son elementos decorativos que resultan de gran ayuda cuando buscamos cómo dar luz natural a una casa oscura. Porque la luz rebota directamente sobre su superficie y se reparte por la habitación.

El resultado es mucho mejor si colocas los espejos justo en la pared que está enfrente de la ventana. Es más, puedes escoger espejos que imiten ventanas y así consigues transmitir la sensación de que hay más entradas de luz de las que realmente hay.

Recurre a los espejos

Divide espacios con paredes de cristal

Una buena idea cuando buscas cómo dar luz a una casa oscura es sustituir las tradicionales paredes de yeso laminado o ladrillo por cristal. Por ejemplo, la pared que separa el salón del pasillo o la que separa la cocina del resto de zonas comunes.

Algunas paredes de cristal se pliegan tipo acordeón, lo que te permite disfrutar de un espacio abierto cuando sea necesario y cerrarlo cuando consideres que esto es más adecuado.

Divide espacios con paredes de cristal

Instala puertas de cristal

Si no estás en disposición de ponerte a tirar paredes en tu próxima reforma, una forma sencilla de aportar luminosidad a tu hogar es sustituyendo tus puertas actuales por unas lacadas en blanco y con cristal

De esta forma consigues que la luz se extienda mejor por toda la casa. Las estancias más oscuras podrán aprovechar la luminosidad natural de aquellas que sí disfruten de ella.

Instala puertas de cristal

El suelo, mejor en tonos claros

Los suelos de madera en tonos grises claros y en roble claro están más de moda que nunca, y son la elección perfecta para viviendas que no tienen mucha luz natural. Porque estos tonos contribuyen a reflejar la luz y dan lugar a estancias mucho más luminosas.

Si prefieres una reforma en seco, puedes utilizar un truco que se usa mucho en los países nórdicos: pintar el suelo de blanco con pintura especial para pavimentos. 

En caso de que tus suelos sean oscuros, pero no quieras cambiarlos, puedes aumentar la luminosidad de la estancia instalando una alfombra de color claro.

Ahora que ya sabes cómo dar luz a una casa oscura, habrás comprobado que hasta las situaciones que parecen más complejas se pueden solucionar. Así que es hora de ir pensando en qué cambios vas a hacer en tu vivienda para convertirla en el hogar de tus sueños.

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